viernes, 30 de septiembre de 2011

AMNESIA SELECTIVA

El olvido es una lámpara de luz, intocable y llena de incendios.
Esta vez voy a exterminar  todos los espejismos: sensaciones que no existen, esperas infantiles.
Me dí cinco días para aprender, ausente de todas las voces que tengo en mi laberinto y fuiste la persona que me dio la lección que necesitaba: esperar me deja más sola.
Te sorprende no poder encontrarme? Cuando antes corría para evitar que dudaras, cuando antes daba vuelta mis planes para acompañarte.
Pasó.
Pasó el tiempo.
Dejé de mentirme ¿realmente necesito seguir creyendo que vas a estar ahí? ¿realmente te interesa saber lo que me pasa? ¿o te interesa saber cuando voy a dejar de hablar?
Y esperé…
Y estoy logrando aniquilar esta tendencia suicida a la evasión, a creer lo que no existe.
Tengo cierta paz mental inmune, soberbia y violenta, que no se va a dejar desperdiciar así nomás.
No importa lo que digas.
Ya no hay forma de dejarte entrar de nuevo.
Dejar atrás lo que no te hace bien, me dijo un jinete.
Es tan claro ahora, lamento el tiempo perdido: llamadas sin respuesta, conversaciones huecas.
Dije que tenía miedo de quedarme sola?
Ahora no.
Ahora sólo pienso en no engañarme más.

http://www.juliedillonart.com


domingo, 25 de septiembre de 2011

Taxi / Vetusta Morla


Vibra en mi interior una fibra,
me avisa del peligro exterior.
Un terror hipodérmico, vigilias cortantes,
cabellos en la garganta, una almohada vigilante.
A miles de millas brilla, desafiando lo oscuro,
la fluorescencia del despertador.

Ahora mismo encenderé la luz,
dejaré atrás esta sensación,
borrar este terror ya mismo.

Un terror hipodérmico, vigilias cortantes,
cabellos en la garganta, una almohada vigilante.
A miles de millas brilla, desafiando lo oscuro,
la fluorescencia del despertador.

Ahora mismo encenderé la luz,
dejaré atrás esta sensación,
borrar este terror ya mismo,
dejaré atrás esta sensación.

Dejaré atrás esta sensación,
borrar este terror.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cenizas


http://www.diftype.com/


Inhumanos desechos de todo lo que fué.
Una mísera huella esparcida por el cordón de la vereda.
Lo que fué bueno se lo llevó el viento.
Lo que queda sólo huele mal.
Se abrirá el camino en una de estas noches y 
en una de esas esquinas nos diremos a adiós.
Y cada día está más cerca de cortar las amarras.
Una canción como el reflejo del sentir que también se queda en la nada.
Dejarte partir.
Una parte de mí se irá en tu cuello y me llevarás adónde quieras.
Repetiré tu nombre en el silencio del vacío que me quede en este rincón.
Inmundas sombras por toda la casa, todas las caricias tienen el mismo color: gris.
Innumerables días donde el hastío se hace más y más gigante.
Gigantes los pasos, gigante el abismo del insomnio.
Cuando despierto y junto fuerzas para seguir, la rutina es una araña molesta enredada en mis ojos.
Pero aprendí a jugar en este encierro.
Cada día es una pared más en mi vida.
El castillo ya está casi completo.
Falta poco para patearlo y ver.
Ver como todo se cae.
Y construir otra vez.


6 de marzo del 2011
Hay cosas que no se piden: se quedan intangibles e invisibles, hasta que lleguen. 
En su momento.
Todo lo que implica ocuparse es amor, todo lo que implica no escucharse es ilusión.
Una vez que se cortó el cordón nos vimos las caras y el tiempo desenredó la madeja.
Me llevo las marcas, nuestra historia, todo lo que pudo haber ayudado a hacerme mejor persona.
Voy a empezar a corromper mi ansiedad, los divagues, mi sonrisa bipolar. Sola.
No quiero hacerle daño a nadie: voy a construirle una muleta a mi locura para que deje de equivocarse.
Para dejar de correr sombras que no existen, dejar de amar estatuas vacías.
Y no hay nadie que me pueda encontrar, excepto yo.
Hasta los ríos más hermosos se secan.
Pero todo se transforma.
Quiero saber como es, estar conmigo misma, no quiero esperar nada de nadie.
Quiero una omnipotencia altiva y bien soberbia.
Seguir siendo lo que soy en cualquier lugar.
No quiero ser lo que alguien espera, no quiero disfrazar realidades.




viernes, 16 de septiembre de 2011


La soledad encaja perfectamente en esto.
Me quedo muda frente a la ventana y observo el caos de ahí afuera.
Tengo que tener la suficiente fortaleza para encontrar todas estas partes oscuras y mirarlas de frente.
Para no caer y caer y caer.
Me reinvento anagramas con los deseos.
Audiofílica de las mentiras, de los comienzos a los que les borro el final.
Quiero una soledad que no duela, que no espere, que no se desangre, que se quede al sol a vibrar. No quiero jugar ningún ajedrez. No quiero ser fuerte,  no quiero ser frágil.
Quiero que las cosas sigan su curso y no  engañarme a mi misma.
No creas que no me dí cuenta que soy tu pasatiempo preferido, pero vos sólo sos el  té de las cinco.
Una vez lo escuché decirlo a él: que el amor no existe; una tristeza en sus ojos sabios. Puede ser...
Pero ni siquiera me interesa saber si tenía razón.

                                                                                                      
                                                                                                       

viernes, 2 de septiembre de 2011

Rojo Sangre



Un puño extraño metiéndose en mis entrañas, moviendo sus dedos, deshaciendo cada ilusión.
Y todos los vidrios atravesando las pupilas.
Te acabo de dejar caer entre la mugre de la calle y espero que la gente no te vea cuando te pise.
Que tu grito se pierda entre lo nauseabundo de las noches, de los días grises y cuando te sientas tan solo, quiero que tu piel no te deje escapar.
Perdete en tus velocidades,  tu cabeza aplastándose contra el asfalto y tus coágulos esparcidos entre las piedras sin nadie que te escuche, sin ninguna voz calmando el dolor, sin mis manos en tu pelo diciéndote que en mí podés confiar.
Tus rodillas sin huellas, girando en el aire, y te vas a inmolar en tu propia risa.
Que tu silencio queme tu boca, todas las palabras que tuve que arrancarte, que se atraganten en tu cuello, un terror exquisito que quiero contemplar mientras te quedes sin aire.
Corriendo a tu sombra no cuidé mis pasos, gasté mis huellas, miré un kaleidoscopio que nunca existió.
Quiero saltar un paso al costado.
Y no mirar.
No sentir.
Un barco infinito hacia la nada.
La desilusión cuando crece hace que todas mis certezas se hundan.
Yo que me creo tan fuerte. Yo que siempre desperdicio el tiempo en esperar.
Yo que giro en círculos sin mirar mis pies,  sosteniendo espejos de hologramas.

* Ilustración de Colin Fix   http://colinfix.blogspot.com/