miércoles, 30 de marzo de 2011

Desde mi ventana

En que calles andarás curioso?
Por que lugares olvidados
 te dejarás disfrutar?
Yo que nunca pude seguirte los pasos
sin que te dieras cuenta.
Sin que te dieras cuenta de mi sonrisa al verte.
Todas las palabras que buscás se dejarán encontrar?
Podrás evitar todas las miradas que te lastiman?
O seguirás ansioso por cubrirte y defenderte?
Se habrá dado cuenta la gente la forma en que brillás?
O estarás esquivando municiones?
Que mano te dejará temblar?
Yo que no encuentro
como desarmar tu escudo.
Yo que me perdí en el laberinto
sin haber encontrado los hilos.
Te habrás cansado de esperar
o seguirás buscando mariposas?
Todos tus demonios se habrán ido
o te miran desde el espejo cada mañana?
Quién te cuida la luz y sostiene tu coraza?
Que ninguna sombra te alcance.
Que el dolor se pierda en el olvido.



Fluir



Y qué si se trastabillan las palabras?
El silencio como un hueco vacío y hondo,
un mar inmenso de locura, donde la lógica está inquieta.
Y qué si se trastabilla el pensamiento?
La pulsión frenética inundando la sangre,
bloqueando cualquier intento de calma,
desarmando cualquier plan.
Una pupila arrinconandose entre tus ojos
 y un remolino dentro tuyo comenzando a bailar.
El eco sin recuerdos, sólo resabios del presente,
de esta tarde donde el sol nos mira.
El tiempo atravesándonos ahora,
sin espejismos, sin secretos.
Quedarse sin aliento en el último suspiro.
Aprendiendo a no extrañar la ilusión del espejismo,
de aquello que no es ni será,
aprendiendo a fluir sin pensar, sin actuar. 

jueves, 17 de marzo de 2011

Kiai

Tu silencio es la peor daga que me puedas hundir.
Voy a andar con mis ojos ausentes estancada en la espera.
Mis pasos no me oyen y es un desafío cada día volver a brillar.
El tiempo como una esperanza, el recuerdo como un amuleto.
Juego de tontos, rompiendo espejos de lo que fui,
el viento cuando me atravesaba,
el sol cantando sobre nosotros cuando te besaba.
Se desangran los dedos, los besos caen uno por uno de mis manos.
No hay huecos para mi grito, no hay lugar para soñar despierta.
El murmullo de tus palabras es una soga en mi cuello,
que me deja sin latidos, me empuja al vacío.
No me resisto.
Supe desde el principio que sentir me estaba prohibido.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Despertares

            La ciudad me regala un perfume
   que guardo en las pupilas,
como gárgola onírica imponente y audaz.
Tu rosa está más fresca que nunca.
Los restos de una ilusión tonta
 quedaron arremolinadas
en las olas de la mañana.
Besos sin hastío.
Caderas suaves de colores.
Miro hacia atrás
solamente para recordar
aquello que dejé de ser.
Tu amor me hace libre
de estas cadenas.


viernes, 4 de marzo de 2011

Tempestades


Si me dejo llevar por el temblor,
si dejo que eso ocurra,
las mañanas tendrán sabor ausente.
La sombra se hará evidente.
Soledades que lastiman y me desnudan.
Si me dejo cubrir
por la oscuridad que se me escapa
todo espectro de esperanzas
se habrá esfumado.
Una danza inquieta debajo de la lengua
que no me satisface demasiado.
Creando esperas desahuciadas,
inmortalidad de asfixias
en rincones nauseabundos.
Una estrella que no alumbra,
Una tregua a la calma y la certeza
Si me dejo alcanzar por la tormenta,
mis pasos serán frágiles,
tan pesados, tan atrasados.
Inmune a tu recuerdo
que me hace tan bien,
que me eleva y me desorienta dulcemente.
Si me dejo llevar por esto,
por esta ínfima parte de lo que soy,
mi sangre seguirá corriendo,
pero en acantilados oscuros,
dónde ya no habrá fuerzas
para poder volver a saltar.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Tan lento, tan tranquilo

Y me robaste suspiros, unos versos y la ropa.
Me dejé cambiar los planes y cometer algún error.
Me permitiste quedarme entre tus brazos hasta que se agotaron las excusas e hiciste que mi piel estrene un nuevo perfume.
Me regalaste palabras nuevas escondidas en el viento.
Tu mano sobre la mía, el silencio de los besos,
un abrazo que mi lógica no entiende y que me hace tanto bien.
Me cambiaste el pensamiento y ahogaste mi concentración.
Le quitaste al tiempo  las horas, para esperar por mí.
Ausente de las cosas, presente en mis desvaríos.
Te quedaste entre mis canciones y mi poesía.
Transparente en la calma y las pulsiones.
Me sonreiste eterno. Sonrisa de colores.

martes, 1 de marzo de 2011

De calma y emoción

Me inspiras una canción, de esas que no se pueden cantar sin recordar.
El camino es ilógico y feliz por llevarnos a la orilla.
Habrá un silencio en medio del ruido, donde el espacio es efímero.
Una y otra vez las huellas se evaporan y vuelven a tatuarse, un giro infinito.
Velocidades clandestinas en los rincones más oscuros.
Se rompe la coraza, miles de mariposas inundando cada parte de la armadura.
Filtrándose por las grietas más olvidadas, besando esperas anheladas.
Y al respirar, me cubro con tus caricias.
Tus palabras tiemblan en mis manos, se contorsionan, pero nunca se marchitan.
Inevitable que nazcan versos: mi grito ahogado no tiene el suficiente impulso.
Podrás verme brillar y es tu reflejo.
Y al despertar olvido el equilibrio: confundo al viento con tu murmullo.
Todavía me parece que estás escondido detrás de mi nuca esperándome, deseándome.
Y vuelven a mí los pasos lentos, la sonrisa pausada, la mirada serena…