sábado, 29 de septiembre de 2012

Vértigo

Querías que fuera despacio, una especie de caracol perdido y encantado.
Siempre mirándote, siempre quieta y dulce.
Voy a decirte que podría haberlo intentado un poco más.
Jugar un poco a creer en el pedestal que alquilaste.
Y vos podrías haberme dicho que no.
Un no definitivo, que no se anime a espiarme los fotos,
que no se anime a buscarme.
Que no sepa como iluminarme.
Un no rotundo muy seguro de sí mismo.
Muy soberbio y excéntrico.
Y jugabas al voyeur mientras mirabas tu vida seguir adelante.
Y yo con mis letras desprolijas armando collares
para llegar hasta tu techo.
Con una desesperación escondida y desgastada.
Inútiles palabras que se quedaron rengas y resentidas.
Desde el momento en que dudaste.
Te empecé a olvidar.