lunes, 27 de octubre de 2014

De luz y libertad


Te veo atravesar la ciudad, como por un caleidoscopio
y todos los hilos de tu luz van quedándose entre las ramas de los árboles, 
en el perfume de la madrugada, haciendo cualquier lugar preciado.
Rincones secretos y rocío esperan tu regreso, 
a perderte por los pasajes, a escaparte de los argumentos, a pensarme y sonreír.
Buscando un tesoro olvidado, que te sorprenda y te haga volver.
Nunca estás lejos...
siempre se queda aquí una parte de tus caprichos.
Si cuido tu coraza, no habrá quién detenga tus fuerzas.
Una capa dentro de otra y cuanto más duela, 
cuanto más silencioso sea tu dolor, más despacio vamos a besarnos.
Cuánto más grandes sean los mares que aún no pudiste enfrentar, 
más fuerzas voy a tener para sostenerte.
Vos y yo nos rescatamos uno al otro.
Reinventamos mañanas que estaban dormidas,
trincheras donde nadie puede dañarnos.
Creamos una especie de quimera, un sueño quijotesco.
Y todo nace de luz y libertad.