sábado, 26 de febrero de 2011

Viento

Tengo que ser dulce.
Tengo que hacer que cada día de estos días miserables, crueles y vacíos, estés esperando ahí por mí.
Y el viento va a hacer lo demás, porque no hay nada que me guste más que tener una excusa para abrazarte.
Y nadie se va a dar cuenta cuando te acaricie debajo del mantel.
Todo es tan secreto, quiero mantener esto para siempre.
Los besos en la nuca, cerrar los ojos  y adivinar que lugar de la casa estamos encendiendo.
Tus  manos bailan una canción silenciosa.
Esta noche olvido todas las veces que me dije que no.
No te das cuenta que estás ahí cuando cierro los ojos?
Nada puede impedir que te encierre en las pupilas.
Todas las noches son esta noche.
Nunca es demasiado.
Y te agradezco por poder ser yo y no corromperme tratando de dibujar espectros.
Por tus dedos y todas esas palabras que duermen en las estrellas, pero que no se esfuman.
Todas las calles que nos vieron lo saben: ya no estoy sola.

viernes, 4 de febrero de 2011

Año Nuevo




Corriendo en el aire,
saltando entre la luz, soy un caleidoscopio
que funciona sin sombras.
Caída libre hacia todos lados y reaccioné.
Hizo falta el acantilado para ver desde lejos.

Certezas de todo. Dudas de muy poco.
Un imprevisto aliento de creer en mí.
Para superarme sin mirar para atrás.
Un año feroz y cruel fue el de antaño.
Pero ya entendí.
Todavía creo en vos,
en lo que dejó tu huella,
en la forma de ver las cosas.
Mi mente y mis errores:
una simbiosis para no olvidar.
Ahora estoy bailando en el aire,
sin vacilar en mi intuición.
Ya no necesito ninguna coraza.
Soy más fuerte porque entendí
de que lado soy más débil.
Saltando entre la luz,
ya no necesito mendigar amor,
ya no necesito equivocarme para escuchar.
Me siento a no esperar, sólo a tratar de aprender.